Inicio Notas de prensa La Gran Derecha en España

La Gran Derecha en España

La Gran Derecha tiene secuestrada a la derecha en España por lo que se hace difícil para este gobierno y para cualquier otro la interlocución. La gran derecha piensa que con ello pone en aprieto al gobierno, y es verdad, pero olvida que a la larga puede quedar inhabilitada para ejercer la representación de un cuerpo social conservador, pero que no quiere quedar marginal y anclado en el pasado.

por

  – Pero, ¿qué es esa Gran Derecha?. Por Gran Derecha hay que entender al conglomerado de gentes de pensamiento conservador, unas con convicciones democráticas que vienen del rancio liberalismo económico,  los últimos vestigios de la aristocracia cortijera, la burguesía financiera y de los negocios y por fin los herederos del franquismo político-ideológico en el que abundan funcionarios y profesiones liberales de clases medias. Pero la gran derecha se caracteriza sobre todo porque tiene en estos últimos, los tardofranquistas, su cúpula dirigente, lo que la imprime esa visión negativa sobre la democracia, aunque a menudo la invoquen para reivindicar  viejos privilegios, son los patriotas constitucionalistas que no aprobaron en su día la constitución, pero que la esgrimen como arma contra todo aquel que disiente, no de la constitución, sino de la interpretación que ellos hacen de ella. Es una clase dirigente que puede perfectamente moverse en las entretelas del poder cuando gobiernan, porque en realidad nunca se desprendieron de él, pero que se muestran torpes para actuar en la oposición, incapaces de presentar ideas y proyectos de los que carecen y toda su acción se basa en descalificar al gobierno y en reclamarlo para sí, como si fuera un derecho natural suyo que el populacho les ha usurpado.

     Para la gran derecha existen dos categorías de electores; los ciudadanos honrados que les apoyan, y el populacho que les desaprueba. Con esta visión tan reduccionista de la realidad social, van a tener difícil ganar a corto plazo el poder, pero la gran derecha es consciente de ello y no le importa esperar con tal de que no se le desmonte el tinglado. El primer objetivo de la dirección del Partido Popular no es ya ganar las próximas elecciones, es evitar que surjan de su seno alternativas audaces basadas en una ideología centrada y con formas menos agresivas que les desbanque de la dirección. Para ganar las elecciones cuentan con los errores del gobierno y con los medios de comunicación, mejor dicho, de agitación social de que disponen y entre esos medios de confrontación no dudan de utilizar también las instituciones democráticas que controlan; Autonomías, Ayuntamientos, órganos de la Magistratura, etc. Pero en lo referente a los errores del enemigo, la cosa escapa de sus manos  porque está en las del enemigo que puede no cometer errores o pocos errores; entonces la táctica es la provocación, la calumnia,  querellarse por todo,   judicializar la vida política, con el objetivo de llevar a la sociedad al hartazgo, al desánimo del “todos son iguales” para desde esa plataforma de supuesta igualdad  pretender el asalto del poder.

    La gran derecha sabe que su electorado es poco crítico, al contrario del electorado de izquierda que lo es en grado sumo, afortunadamente, digo yo, y que con esa ventaja, sólo tiene que hacer como el herrero, batir el hierro contra el yunque hasta que lo consigue doblar; pero mientras el herrero se sirve para ello del hiero caliente, afortunadamente cada vez más,  la sociedad española es más “fría” y no se deja que la sometan al calentón electoral permanente, lo que hace que a pesar de todos los medios con que la gran derecha dispone, su estrategia de crispación no les esté dando los resultados que pretende; pero en cambio mientras jueguen esa carta nadie se moverá dentro de sus filas. Funcionan con una lógica militar de mantener la actividad, para evitar que se piense en otra cosa y hacer de paso un ejercicio de disciplina.

   _ ¿Pero y qué pasará si se produce un descalabro electoral?

   Tranquilo, no pasa nada, eso lo tienen ya pensado. En ese momento siempre acuden a un salvador que solo tiene que esperar la ocasión providencial. Entonces aparece Aznar y vuelta a empezar. Lo tienen así planeado, pero les falla la memoria, otorgan demasiado valor electoral a Aznar y no recuerdan que Aznar fue un perdedor y que sólo los deméritos del gobierno de Felipe González le auparon a la Moncloa.

   Algo parecido ocurrió con Izquierda Unida, que estaba presa del Partido Comunista, fue incapaz de cumplir su aspiración de sorpaso o de, al menos, reequilibrar la izquierda. Izquierda Unida quemó sus velas en 1995 y hoy ya es insalvable del abismo en que ha caído. No obstante, hay que decir que Izquierda Unida no ha dispuesto nunca ni de los medios ni del tiempo que por “derecho natral” tiene la Gran Derecha.

   Triste sino el de mis país que para que halla un relevo,  natural  en democracia, se  haya de esperar a poco menos que un cataclismo nacional. Que mis ojos no lo vean.

«

¿QUIERES MÁS INFORMACIÓN?
Suscríbete a nuestro boletín
Toda la información directamente a tu email.
¡Sin spam, solo noticias de interés!
SUSCRIBIRME
Podrás darte de baja cuando lo desees 🙂

Deja un comentario

* Al enviar este comentario estás aceptando nuestra política de privacidad y política de cookies.

¿QUIERES MÁS INFORMACIÓN?
Suscríbete a nuestro boletín
Toda la información directamente a tu email.
¡Sin spam, solo noticias de interés!
SUSCRIBIRME
Podrás darte de baja cuando lo desees :)
close-link