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Aprovechando la crisis para liquidar las Cajas

Parece que ha llegado el momento de todos aquellos que durante mucho tiempo han estado deseando hincarle el diente al pastel de las Cajas de Ahorros. Y cabe decir que han necesitado mucho tiempo y que ahora la crisis financiera les da la oportunidad para hacer realidad lo que hasta ahora se les había negado…

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A principios de los años 80 del siglo pasado titulé un artículo en El País, “La Bancarización de las Cajas de Ahorro”, que por cierto me costó un expediente de despido posteriormente sobreseído, en el cual ya denunciaba el intento de apoderarse de las Cajas. Años después en pleno Gobierno del PSOE, Carlos Solchaga dio vida a las cuotas participativas, que ya fueron contestadas por el sindicalismo de clase, en especial CCOO como sindicato mayoritario, como un intento para iniciar la privatización de las Cajas. Se decía entonces y ahora se demuestra que: “se comienza por crear unas cuotas sin derechos políticos y después se les dan esos derechos al plantear el hecho de ¿Cómo no van a tener derechos quienes se juegan su capital?

A pesar del intento, la cosa no pasó a mayores pues la ofensiva del sindicalismo dio por descontado que la Caja que emitiera cuotas participativas sería porque era una caja con problemas.

Con posterioridad el Gobierno del Partido Popular y el ministro Rato, intentaron darle un nuevo impulso que fue asimismo estéril, y únicamente una Caja con problemas, como se ha demostrado, la Caja de Ahorros del Mediterráneo emitió cuotas de ese tipo. Otras lo pensaron pero no se atrevieron a dar el paso.

Pero ahora sí. Ahora ha llegado el tanto tiempo y por tantos poderes deseado, momento de intentar una privatización en toda regla y de forma rápida, aprovechando el “totum revolutum” de la crisis financiera. Ahora por fin los bancos podrán respirar aliviados y comenzar a afilar sus dientes para hacerse con parte del pastel, ahora muchos poderes fácticos económicos, algunos vinculados al mundo mediático se preparan para entrar a degüello. Y ahora algunos gestores de grandes Cajas podrán intentar ser émulos de Botín y tratar de perpetuar su poder personal.

Ya no se trata sólo de las cuotas participativas con derechos políticos, sino de la posibilidad de convertir directamente las cajas en bancos. Y todo ello ante el más absoluto silencio que trata de que la sociedad no se dé cuenta del atraco que se le perpetra. Se van a privatizar y desaparecer como tales unas entidades financieras que hasta ahora, y por más de cien años, dedicaban una parte importante de sus beneficios al desarrollo de la sociedad, y lo que es más importante unas entidades que impedían la exclusión financiera de importantes sectores, los más débiles de la sociedad. Ahora ya todos serán como el Santander, aquí sólo los clientes que den beneficio, los otros no los queremos.

Y cabe preguntarse porque ante una situación como esta que afecta a la mitad de nuestro sistema financiero no hay quien diga nada. Pues porque los poderes políticos, todos los partidos con la honrosa excepción de IU e ICV, los poderes económicos, los propios poderes autonómicos muy afectados, los medios de comunicación, los públicos y especialmente los privados, todos ellos no tienen ningún interés en que se hable del tema. Así a las pocas voces que se han alzado en contra, los sindicatos confederales CCOO y UGT, los mencionados partidos IU e ICV, así como evidentemente los sindicalistas y trabajadores de las Cajas que son los que saben más del tema y serán los más afectados y algunas voces, pocas, del mundo académico, en la práctica se les ha silenciado su voz,.

Es especialmente curioso que desde donde escribo, desde Catalunya, el Conseller de Economía, el inefable Castells, alabe la reforma, y diga que se ha seguido el ejemplo de la regulación catalana. Sólo cabe decir que es un falsario, eso será en cuanto a la presencia de políticos, pero porque no dice nada de la privatización que comporta, acaso el poder de la Caixa y de sus directivos hacen que el pobre conseller sea incapaz incluso de defender las competencias autonómicas. Sí, esas competencias que consagra el Estatut, que han movilizado a un millón de personas y que van más allá de aspectos identitarios, lo que parece ignorar el buen conseller.

Bien parece que esto es imparable ante el consenso de tantas hienas, comenzando por un Gobierno noqueado y un PSOE que ha perdido toda su conciencia social, hasta un PP regocijado, un Banco de España inspirador y promotor del proceso, hasta llegar a unos muñidores infiltrados en el mundo de las Cajas, como Fainé y Rato, pasando por CiU, PNV y tantos otros, entre ellos todo el mundo mediático. ¿Se entiende ahora el relevo en la presidencia de la CECA? y ¿ El pacto PSOE –PP para entronizar a Fainé en la Presidencia, acompañado de Rato?. “I tutti contenti”. Ya dijo con precisión Isidre Fainé que él sólo quería ser Presidente de la CECA por dos años. Por lo visto no necesitará más para enterrar las Cajas. Será algo que toda la sociedad lamentará eternamente.

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