Entradas

Orgullo16-620x413

Orgullo LGTBQi: Mucho por hacer

Orgullo16-620x413

“Lo más duro no fue saber o reconocerme como gay, sino ver que la gente no actuaba ni hacía nada cuando alguien me discriminaba públicamente por serlo”. Estas palabras se las pronunció Nick Rattray a su hermano, el fundador de Change.org, Ben Rattray. “En ese momento me sentí avergonzado por mi actitud egoísta. Pero también fui consciente de muchas injusticias que suceden alrededor de mi y que hasta ese momento me sentía sin ningún tipo de capacidad para hacer algo contra ellas”. De aquello surgió, hace más de 10 años, la que es hoy la mayor plataforma de peticiones del mundo. De la homofobia que había sufrido su hermano nació la herramienta que hoy lucha contra la discriminación por razones de orientación sexual.

Pocos años después llegó una victoria que supuso un antes y un después para el colectivo LGTBQi+. El noviembre de 2010 Luleki Sizwe inició una campaña para luchar y prohibir las violaciones correctivas. El término se utiliza para la práctica en la que los hombres violan a una mujer con la única intención de “volverlas” heterosexuales. Dramático. Sucedía en Sudáfrica, pero seguro que no es el único lugar. Entre 2000 y 2010, más de 31 mujeres lesbianas fueron asesinadas simplemente por serlo. A la semana, más de 10 lesbianas son raptadas y violadas tan sólo en Ciudad del Cabo. De cada 25 hombres acusados de violación en Sudáfrica, 24 son puestos en libertad.

Algunos años más tarde, el fin de esa discriminación llegó a un sector de Estados Unidos: los boys scouts. En esa organización juvenil existía una política antigay que, si bien permitía a las personas LGTBQi+ pertenecer al grupo, no se podía hacer ostentación de la orientación afectivo-sexual. Fueron varias las campañas iniciadas por padres y madres de menores que buscaban la inclusión de sus hijos con independencia de su identidad sexual o de género. En total más de 124 peticiones en más de 13 meses y con una suma de más de 1,8 millones de firmas se consiguió eliminar esta ley antigays en los Scouts. Cientos de héroes anónimos defensores de la diversidad como Lucien, que logró que se eliminara esa política y que su hijo le concedieran la insignia del águila.

¿Y en España?

Change.org llegó a España cuando ya existía el matrimonio homosexual. Sobre el papel ya existían leyes para evitar la discriminación, pero en la realidad cada año nos hemos ido encontrando con diferentes peticiones de personas que quieren cambiar algo concreto.

Lorena luchó contra la transfobia en esta campaña, Ricardo peleó contra la homofobia de un colegio en el que no dejaban inscribir a su hijo por tener dos papás, Miguel consiguió que dimitiera el secretario de la asociación de empresarios tras decir que “la homosexualidad es pecado” y Brenda y María José, dos mamás lesbianas, lograron que su bebe pudiera ser registrado como hijo de ambas. En la Universidad de Cádiz se logró por otro lado que no tuvieran lugar unas conferencias donde se iba a participar un señor que aseguraba que “las enfermedades mentales se dan con mayor asiduidad en personas homosexuales” y que “son ellos, los homosexuales, los más promiscuos porque tienen 6 parejas al año”.

A pesar de ello, sigue existiendo gente que defiende que la homosexualidad se puede “curar”. Es el caso de Richard Cohen, cuyo libro sigue vendiéndose -a pesar de que se ha conseguido retirar de alguna librería. También hay quien cree que algo como un World Pride no es necesario que sea retransmitido en TVE – y también alguien que lucha contra ello. Hay quienes han intentado cambiar la definición de bisexual en la RAE, y quienes como Carla Antonelli llevan años luchando contra la OMS para que entiendan que la transexualidad no es una enfermedad.

Los derechos de las personas trans, donde más camino hay por recorrer

En la ecuación LGTBQI+ hay una letra, la T -referente a las personas transexuales – que son las que más recorrido tienen por hacer en la construcción y lucha de sus derechos. Si antes hablábamos de la campaña iniciada por Carla Antonelli, también hay que recordar cómo los recortes sanitarios afectan, en no pocas ocasiones, a estas personas. Y si no que se lo pregunten a Ares Piñeiro, que vió cómo las compañías farmacéuticas dejaban de ver rentable la fabricación y distribución de medicamentos que utilizan en los tratamientos de hormonas y eso le obligó a tener que acudir a Francia para poder comprar el Reandrón. O a Marta con el Meriestra.

Como ves son muchos los avances conseguidos, pero también muchos los terrenos donde hay que seguir luchando. Es por eso que ahora, más que nunca, necesitamos tu ayuda. Si quieres que el equipo de Change.org siga ayudando a miles de campañas como esta, puedes hacerte socio de la plataforma aquí. Si quieres cambiar algo en concreto, quizás ahora sea el momento de iniciar una campaña.

https://www.change.org/l/es/orgullo-mucho-por-hacer?utm_source=action_alert_share&utm_medium=email&utm_campaign=767359&alert_id=UqreGNayRk_qA%2BT5PW4dMH%2Bf2u9czqrgArFwOPYGyWtdYbP5C%2FKzUk%3D

Archivo:
lesgaicinemad

El festival de cine “LesGaiCineMad” llega a Sanse, que repite como sede oficial

04/11/2016.- El festival LGTB más importante de habla hispana ha vuelto a elegir a San Sebastián de los Reyes como sede oficial para celebrar su XXI edición, por lo que la localidad acogerá la proyección de películas y encuentros que pretenden concienciar sobre la diversidad sexual.

Del 7 al 12 de noviembre el salón de actos del Centro de Formación acogerá este festival internacional

lesgaicinemad

La delegación de cultura, gestionada por la concejala de Izquierda Independiente Miryam Pérez, ya apoyó la edición anterior que se celebró en Sanse y lo volverá a hacer este año ahora que ‘LesGaiCineMad’, el festival madrileño de cine lésbico, gay, bisexual y transexual ha vuelto a elegir a Sanse como sede oficial. Esta nueva edición tendrá lugar en el Centro Municipal de Formación Ocupacional. En esta vigésimo primera edición el festival ha reafirmado su compromiso  de dar visibilidad a las producciones cinematográficas internacionales que muestran la diversidad sexual.

‘LesGaiCineMad’ es el festival es más relevante en su temática entre los países de habla hispana por su alcance (más de 30 Festivales de Cine en América Latina y España) y por su volumen, tanto de espectadores como de películas.Surgió  con el objetivo de dar visibilidad a este colectivo, su popularidad ha ido creciendo con el paso de los años y,con el apoyo de Fundación Triángulo, celebra este año su vigésima primera edición.

Miryam Pérez, concejala de Cultura por Izquierda Independiente, comenta: “es nuestra responsabilidad política mantener la sede de este festival  y es un orgullo que nuestra ciudad forme parte de esta nueva edición. Ofrecer estos contenidos que favorecen el conocimiento, el respeto, la concienciación y la importancia de la educación en valores como, en este caso, la diversidad sexual, sigue siendo necesario para concienciar y educar en el respeto y la aceptación. Este proyecto difunde la cultura española de la tolerancia y el respeto a lo diverso y favorece la vertebración de los eventos culturales con base en los Derechos Humanos”.

Respecto a esta educación en valores cabe recordar que el pleno del Ayuntamiento de Sanse aprobó una moción al respecto para comprometerse en defender y promover el respeto hacia la diversidad sexual a través de políticas transversales que afectan, especialmente, a las concejalías de Juventud, Educación e Igualdad además de Cultura.

Desde el 7 hasta el día 12 de noviembre el Centro de Formación Ocupacional, situado en la Avenida Ramón y Cajal número 5, ofrecerá de manera totalmente gratuita y hasta completar aforo las proyecciones seleccionadas. Los dos primeros días se podrán visionar, a las 20 horas, cinco producciones españolas cada día.

El resto de días la programación es:

  • Miércoles 9 – 20:00h:  Stuff, una comedia dramática sobre un matrimonio de lesbianas con dos hijas.
  • Jueves 10 – 20:00h: trilogía documental ‘La Primavera Rosa’ que recoge la pluralidad geográfica y temática de los problemas de la comunidad LGTB en el mundo.
  • Viernes 11 – sesión doble:

o   20:00h: ‘Ignasi M.’

o   22:00h: ‘Marica tú’

  • Sábado 12 – sesión doble:

o   20:00h: ‘Family Commitments’

o   22:00h: ‘De chica a chica’

“Quiero animar a todos las personas a que participen de, al menos, una de las proyecciones pues no todos los días tenemos la suerte de contar en Sanse con contenidos e invitados de lujo como los que estarán aquí la semana que viene”, concluye Miryam Pérez.

Archivo:
5576a3f5807ef-2-0-57-700-933

Zerolo, mi niño””

OBITUARIO | PEDRO ZEROLO

11/6/15. Tuvo un gran afán en su vida: luchar por la igualdad de derechos. Lo hacía a todas horas, en cualquier momento o circunstancia y lo convirtió en su bandera.

Pedro Zerolo (Caracas, 1960) siempre tuvo un afán en su vida: luchar por la igualdad de derechos. Lo hacía a todas horas, en cualquier momento o circunstancia. Su lucha era una bandera permanente que no dejaba esquinada ni un segundo.

Primero lo hizo desde la Federación de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (LGTB), donde estuvo casi diez años como presidente. En aquellos años buscaba la visualización del movimiento LGTB, que aún era muy marginal. Llamaba constantemente a los medios de comunicación para posicionarse ante cualquier asunto o para informar de cualquier acto, y se mostraba sumamente agradecido aunque sólo se publicara media columna. “Es muy importante, mi niño, que se nos vea y se nos oiga. Pasito a pasito, un millón de gracias”, me dijo más de una vez.

Su insistencia y su perseverancia dieron sus frutos, y el movimiento del LGTB fue ganando consistencia y peso social y político, al igual que la fiesta del “Orgullo gay”, a la que acudió durante 25 años, aunque le dolió en el alma faltar a la última celebración porque la enfermedad ya no se lo permitía.

 
En 2003 pasó del activismo social a la política como concejal en la lista que encabezaba Trinidad Jiménez. Era un convencido de que las cosas se cambian desde la política, y que había muchas cosas que cambiar. Enseguida se hizo notar en las filas del PSOE. Tenía un discurso político muy bien articulado, unas ideas muy claras y una capacidad de trabajo inmensa, lo que no suele abundar en los partidos.

De hecho, José Luis Rodríguez Zapatero no dudó en incorporarlo a su Ejecutiva y situarlo en el área de Movimientos Sociales. Zerolo dinamizaba a la sociedad civil como nadie, tenía reuniones todos los días y a todas horas, y creo numerosos grupos sectoriales afines al PSOE de lo más variado.

La aprobación del matrimonio homosexual fue para él un hito sin precedentes por el que había luchado toda su vida. Se casó, y no paró de casar en su condición de concejal. Cada boda se la preparaba como si fuera la última que iba a celebrar, y no dejaba de emocionarse por poder hacerlo, casi más que los contrayentes.

También tenía sus ambiciones políticas, y cuando Trinidad Jiménez anunció que no iba a repetir como candidata a la Alcaldía en 2007, se postuló tímidamente: “Ven, mi niño, yo quiero presentarme para ser alcalde de Madrid. De ZP a PZ. ¿Cómo lo ves?”.
 
Como yo lo viera importaba poco, pero quien no lo veía de ninguna forma era el entonces secretario de Organización, José Blanco, y tuvo que conformarse con volver a ir de concejal otros cuatro años, lo que tampoco le disgustaba. Siguió trabajando incansablemente tanto en el ayuntamiento, como con sus movimientos sociales y en todo lo que le pidiera el partido. Si había un acto al que nadie quería ir, siempre se podía contar con Zerolo para que el PSOE tuviera presencia.

Tras repetir en 2011 de nuevo como edil por Madrid, le llegó a enamorar la vida municipal, dio su última batalla contra Ángel Gabilondo tras la expulsión de Tomás Gómez como secretario general del PSM. La perdió, pero no tuvo el más mínimo problema en incorporarse a la lista de su contrincante, que este lunes le fue a recoger su acta de diputado.

En enero de 2014 conmocionó a toda la sociedad con el anuncio de que tenía un cáncer de páncreas. Se rapó el pelo, adelgazó hasta hacerse invisible, pero ni perdió la sonrisa, ni las ganas de trabajar, y no se escondió de nada ni de nadie. “Estoy bien, mi niño, sólo cuando recibo el tratamiento tengo dos o tres días que no puedo moverme de la cama. Pero voy a luchar hasta el final”. Y así lo hizo, como toda su vida.