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La tijera llega a Sanse y no por culpa de Montoro

Nuestra concejala y viceportavoz Belen Ochoa pide al gobierno de #Sanse que deje de recortar en materia educativa y que apueste por la juventud, ¡basta de tijera en los temas importantes para todos y todas!

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La alternativa verde planta cara a la extrema derecha en Austria

Artículo de opinión de Eldiario.es"."

Apenas unos miles de votos han marcado la línea entre la democracia y el fascismo. ¿Qué ha pasado en Austria?

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Es histórico. Un ecologista será presidente de Austria. Ha sido un duelo inédito e incierto hasta el final entre el verde y el negro y en el que la sociedad austriaca ha elegido las propuestas verdes para derrotar a la extrema derecha. Apenas unos miles de votos han marcado la línea entre la democracia y el fascismo. ¿Qué ha pasado en Austria?
 
Las elecciones austriacas se han convertido en el espejo en el que se reflejan polarizadas las dos almas de Europa. Se han enfrentado dos modelos radicalmente distintos: uno autoritario y xenófobo y el otro democrático y solidario. Es el odio contra la fraternidad, el cierre de fronteras contra la apertura, el territorio para unos pocos contra la Tierra para todas y todos. En esta gran encrucijada del siglo XXI y enseñando el camino al resto del continente, Austria ha finalmente decidido no volver al pasado y apostar por un proyecto de futuro.
 
Sin caer en un exceso de triunfalismo debido al estrechísimo margen de victoria (un 50,3% de los votos), el voto a Alexander Van der Bellen ha conseguido ganar esta batalla al fascismo de nueva cuna. Ante los representantes del viejo bipartidismo, que han perdido toda la confianza ciudadana, la opción verde se ha impuesto en Austria como necesaria contra el extremismo de la ultraderecha. En condiciones adversas, se ha impuesto como un freno de emergencia a la deriva autoritaria de un modelo político, económico y social agotado.
 
De hecho, ha sido la alternativa ganadora frente al derrumbe de los partidos tradicionales austríacos. Por primera vez fuera socialdemócratas y democristianos que, en una gesta sorprendente y cobarde, no dieron ninguna consigna de voto para la segunda vuelta, como si dejar en manos de la extrema derecha la presidencia de Austria fuese una anécdota política y no una regresión histórica de primer orden. Sin embargo, desde su aparente estabilidad y prosperidad, la ciudadanía austríaca, como muchas otras en Europa, ha considerado que los partidos tradicionales no ofrecen respuesta ni a sus problemas, ni sus preocupaciones ni a sus expectativas.
 
Harta, la ciudadanía austriaca quería cambio. Por unas pocas décimas, la balanza se ha inclinado esta vez hacia un nuevo proyecto alternativo, el verde. Es un punto de inflexión histórico tanto para Austria como para Europa. Ahora el candidato verde tiene una gran responsabilidad: probar que la ecología política es un proyecto creíble e inclusivo capaz de dar salida a los grandes retos económicos, políticos, sociales y ecológicos, y reconciliar a las dos Austrias. Es el momento para la familia verde, de la que EQUO forma parte, de probar que otra forma de hacer política es posible ya sea en Austria, en nuestro país o en el resto de Europa: con propuestas innovadoras, solidarias, colaborativas, transparentes, comprometidas, equitativas y respetuosa con el medio ambiente. Es el momento de probar que existen soluciones a la crisis desde la justicia, la democracia y la sostenibilidad. Hay alternativa a la Gran Coalición y al agujero negro de la extrema derecha, y ésta pasa por un modelo económico, político y social al servicio de las personas y del planeta.
 
La victoria de Van der Bellen es en definitiva una gran noticia para todas las personas que sueñan con una Europa que deje atrás sus fantasmas bélicos y su barbarie, y apueste por un continente pacífico y democrático. La alternativa verde le ha plantado cara a la extrema derecha. Hay esperanza.
 

Soñar con una Europa unida y democrática

Respuesta de Varoufakis a la carta de Florent Marcellesi y otros verdes europeos a DiEM25

14/3/2015.- Tras la presentación del movimiento DiEM25, once representantes de los Verdes, incluidos el portavoz de EQUO en el Parlamento Europeo y dos eurodiputados, enviaron a DiEM25 una carta abierta dando la bienvenida a su nacimiento y proclamando la necesidad de tender puentes en la lucha por una Europa más democrática, sostenible, humanista y abierta. Esta es la respuesta de Yanis Varoufakis.

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Queridos Jóvenes Verdes Europeos, Querido Florent, Julien, Karima, Michel, Rui, Vedran, Adam, Laura, Teo, Zakia, Patrick:
 
Tenéis razón. Soñar con una Europa unida, democrática, es nuestra única arma contra un continente dividido, autoritario y potencialmente oscuro.
 
Nuestro sueño compartido es el único antídoto contra esta pesadilla. Pero para que se convierta en antídoto, necesitamos unir nuestras fuerzas.
 
Necesitamos superar la tendencia habitual de los progresistas de caer presos de la discordia.
 
Necesitamos crear una amplia alianza de demócratas europeos, de izquierda a derecha, verdes, liberales, progresistas y conservadores.
 
Tal como Brian Eno explicó en el lanzamiento de DiEM25 en Berlín, los demócratas son aquellos que saben que no tienen respuestas, pero al mismo tiempo, están convencidos de que juntos, es posible llegar a tener buenas respuestas, acciones útiles y políticas sensatas.
 
Vuestra carta abierta, para aquellos de nosotros que iniciamos DiEM25, es una fuente de esperanza de que nuestro sueño utópico no es sólo la única alternativa a una distopía aterradora sino también que éste es un proyecto pragmático. El hecho de que estuvierais con nosotros en el lanzamiento de DiEM25 en Berlín (algunos físicamente, otros en espíritu) hace de DiEM25 vuestro movimiento, vuestra infraestructura.
 
Junto con otros muchos de diferentes movimientos, organizaciones y partidos políticos que también se han unido a DiEM25, vosotros, nosotros, y otros que se unirán en breve, tendremos la oportunidad de iniciar la construcción de nuestra Conversación, de organizar nuestras Asambleas, de planificar nuestras Acciones, para trabajar hacia el Nuevo Consenso que Europa necesita para detener el proceso que amenaza con deconstruir sus instituciones, disolver su integridad y perder su alma.
 
Vosotros ofrecéis a DiEM25 algo muy valioso: la voz de los jóvenes miembros del movimiento verde.
 
Para ser sinceros, algunos de los miembros algo más mayores de la izquierda, la socialdemocracia, los sindicatos, la tradición liberal democrática, hemos prestado en el pasado muy poca atención al efecto corrosivo de nuestro pensamiento del ‘crecimiento a toda costa’. Desde entonces, hemos comprendido la magnitud de la carga sobre nuestro planeta (a manos de una humanidad impulsada por la miope maximización de la ganancia privada —o la acumulación del capital como nosotros, la izquierda, preferimos llamarlo) y la simple verdad de que la justicia social no puede prevalecer si nuestra sociedad continúa de forma obvia socavando su entorno.
 
Aún así, a pesar de que nos hemos dado cuenta de esta realidad, os necesitamos, necesitamos la Europa de los jóvenes verdes para mantener viva la agenda medioambiental y ponerla en el centro del pensamiento necesario para respaldar cualquier proyecto progresista.
 
Permitidme pasar ahora a los asuntos prácticos, cómo convertiremos una intención en la creación de un movimiento genuino. Para hacer de DiEM25 nuestra infraestructura común, nuestro movimiento conjunto, necesitamos dar energía a millones de europeos en torno a seis amenazas y desafíos que exigen soluciones europeas comunes:
 
Las seis Campañas, las seis Asambleas, los seis Documentos Políticos de DiEM25
 
Para convertir DiEM25 en un movimiento de base hay que involucrar a sus miembros en un diálogo continuo sobre los siguientes seis campos de batalla discursivos:
  1. TRANSPARENCIA YA! – La primera campaña de DiEM25 apuntará a exigir que todos los niveles de toma de decisión de la Unión Europea estén expuestos a la mirada de los ciudadanos europeos. Vamos a exigir que las reuniones del Consejo Europeo, del ECOFIN, del Eurogrupo, el FTT, ESM, etc. sean accesibles a los europeos. Además, tenemos la intención de exponer la opacidad de los procesos de toma de decisión que tienen la capacidad de anular a la democracia durante mucho, mucho tiempo (por ejemplo, las actuales negociaciones del TTIP).
  2. Imaginando una Constitución europea DEMOCRÁTICA y el proceso que conduce a la creación de una Asamblea Constituyente que la hará posible.
  3. EUROPA ABIERTA: Refugiados, Migración y Solidaridad con otros.
  4. EL TRABAJO, SU VALOR Y LA DISTRIBUCIÓN DE RIQUEZA EN LAS SOCIEDADES EUROPEAS.
  5. EL ‘NEW DEAL VERDE EUROPEO’ Y LA EUROPA DEL DINERO: Financiar la transición verde, mientras se hace frente con eficacia a la deuda, crisis bancaria, inversión insuficiente, desequilibrios europeos y alivio de la pobreza. Además, la integración de la política monetaria a través de la eurozona/no eurozona, la estrategia de DiEM contra la reacción violenta del establishment (incluyendo las amenazas de cerrar el sistema bancario a cualquier estado miembro que adopte las políticas de DiEM), una política sobre los sistemas de pago paralelos y monedas alternativas, una perspectiva más amplia sobre la manera de organizar el sistema monetario global (en el que Europa es la mayor economía).
  6. LA TRANSICIÓN VERDE Y LA SOBERANÍA TECNOLÓGICA: ¿En qué debe invertir Europa? ¿Y cómo puede Europa no convertirse en rehén de las decisiones tecnológicas adoptadas por y para los gigantes multinacionales?
Cada una de estos ‘campos de batalla’ ocasionará un proceso de encuentros de las bases, que tendrá lugar en toda Europa, culminando con un gran evento, una Asamblea, que se reunirá en una ciudad europea. Proponemos cinco pasos:
  • PASO 1. AGENDA PRELIMINAR: Un listado de cuestiones/temas de cada uno de los seis ‘campos de batalla’ será circulado entre los miembros de DiEM25 para motivarles a hacer propuestas en diem25.org
  • PASO 2. EVENTOS: Los miembros se reunirán físicamente en sus regiones para discutir un tema particular de los ‘campos de batalla’. (Prevemos que sea en ayuntamientos, teatros, cines, centros culturales, etc.)
  • PASO 3. DOCUMENTO POLÍTICO: Todas las recomendaciones políticas, sugerencias que emanen de los diferentes EVENTOS serán compilados (uno por tema – ‘campo de batalla’) para crear un documento político que será remitido a la Asamblea DiEM relevante.
  • PASO 4. DOCUMENTO DE ASAMBLEA: Cada documento político será debatido en su respectiva Asamblea, hasta que el Documento Asamblea final sea redactado.
  • PASO 5. REFERENDUM: Cada uno de los seis Documentos Asamblea serán votados por todos los miembros (empleando la plataforma digital DiEM). Cuando sea aprobada, el DOCUMENTO POLÍTICO DiEM será elaborado.
Este proceso desde abajo hacia arriba producirá por tanto seis documentos políticos DiEM sobre los problemas que amenazan con destruir la Unión Europea y que, tomados en conjunto, constituirán el Programa Integral de DiEM para la Democratización de la Unión Europea.
Además de las Asambleas, y el proceso que conduce a ellas, DiEM25 organizará otras campañas y eventos en toda Europa en respuesta a los acontecimientos que se desarrollen. Por ejemplo, a finales de mayo de 2016, tenemos la intención de realizar un evento DiEM en Londres, antes del crucial referéndum sobre la adhesión del Reino Unido a la UE, para discutir la cuestión de la soberanía en el ámbito nacional y de la Unión Europea.
Queridos Jóvenes Verdes Europeos, Querido Florent, Julien, Karima, Michel, Rui, Vedran, Adam, Laura, Teo, Zakia, Patrick,
No hay garantías de que vayamos a tener éxito. DiEM25 nos ofrece solamente una luz de esperanza.
En Berlín, juntos, prendimos una pequeña llama negándonos a malgastar nuestra energía en maldecir la oscuridad.
Ahora depende de todos nosotros convertir esta llama en un faro de esperanza. Vuestra carta confirma que ya hemos comenzado.
Así que, removamos Europa juntos.
De forma amable.
Compasiva.
¡Pero firme!
Carpe DiEM25

El negocio de las puertas giratorias, enésima cara oculta del TTIP

Noticia de publico.es"."

16/7/15. Un nuevo estudio del CEO adelantado por ‘Público’ documenta cómo altos cargos de la Comisión Europea, como el anterior responsable de Comercio, Karel De Gutcht, pasaron a la empresa privada sólo unos meses después de trabajar en áreas relacionadas con el polémico acuerdo comercial, y para seguir desarrollando su labor.

No es ningún secreto que en algunos escenarios la línea que separa la política y el sector privado es muy fina, en ocasiones casi imperceptible, pero quizás lo sorprendente es que esta frontera sea tan difusa en el más alto nivel de la política de la UE, el que afecta a la Comisión Europea. Y en ocasiones el empleo de esta puerta giratoria está directamente relacionado con el tratado de libre comercio que Bruselas y Washington negocian con secretismo (TTIP), y sobre el que la Comisión ostenta la máxima responsabilidad a nivel europeo, aunque en ocasiones sus representantes crucen la línea que les separa del sector privado, y a pesar del peligro de que se produzcan conflictos de intereses.


De hecho, y según el estudio del Observatorio Corporativo Europeo (CEO) que verá la luz este miércoles, y al que Público ha tenido acceso en exclusiva en España, al menos siete figuras vinculadas de algún modo al TTIP han pasado desde distintas direcciones generales de la Comisión al negocio privado o viceversa. La puerta giratoria, engrasando las ruedas del lobby en torno al TTIP es el último documento elaborado por esta ONG, que centra su actividad en supervisar a las grandes empresas o los lobbies, y que se encuentra entre las organizaciones más críticas con el Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP)
 
Precisamente son algunos de los grupos de presión más insistentes en las negociaciones sobre el TTIP en sectores como el farmacéutico o el de la agricultura los que han abierto sus puertas a los exasalariados de Bruselas; un fenómeno que a juicio del CEO “demuestra las sinergias entre los negocios de la Comisión Europea, el Gobierno de Reino Unido y otros tantos en lo que respecta al TTIP y a las negociaciones comerciales”.
 
Sin duda, el más célebre de los usuarios de la puerta giratoria que recoge el informe es el excomisario de Comercio, Karel De Gutcht, que dejó su cargo con el relevo de la antigua Comisión, en octubre de 2014, para ser reemplazado por la duramente criticada Cecilia Malmström, hoy considerada la cara más visible en defensa del TTIP. El caso de De Gutcht es especialmente emblemático porque fue él quien llevó las riendas en las etapas preparatorias y en las primeras negociaciones del TTIP; fue él quien presionó para incluir la cláusula de blindaje a las multinacionales o ISDS que ha causado tanta polémica y rechazo entre los ciudadanos del Viejo Continente.
 
Hoy De Gutcht forma parte del Consejo de Administración de Belgacom, la mayor operadora telefónica en Bélgica e integrante de la Asociación Europea de Operadores de Redes de Telecomunicaciones (ETNO). Y se da la circunstancia de que este lobby mantuvo encuentros a puerta cerrada sobre el TTIP con varios representantes de la Dirección General de Comercio cuando De Gutcht era el máximo responsable de esta cartera en la Comisión. Incluso, y según recogen las actas de estas reuniones, los representantes de Comercio se comprometieron a “analizar y discutir a nivel interno” la posición del lobby, “para identificar si deberían introducirse nuevos elementos en la negociación”.
 
Con todo, y a pesar de que el sector de telecomunicaciones es el tercero en la lista de los que ejercen una mayor presión sobre las negociaciones del TTIP, el comisario belga logró el apoyo de la Comisión para cruzar la puerta giratoria, comprometiéndose a “proteger la responsabilidad colectiva y la confidencialidad” sobre temas relacionados con su labor al frente de Comercio, además de prometer no ejercer ningún tipo de presión sobre la Comisión o la Dirección General de Comercio durante 18 meses.
Inmediatamente por debajo de De Gucht en el escalafón está el que fuera su portavoz en la Comisión Durão Barroso, John Clancy, que siguiendo la línea marcada por su exjefe defendió el TTIP con uñas y dientes, y hoy está a sueldo de FTI Consulting, una consultora especializada en comunicación política que sólo en 2014 gastó entre 1,75 y 2 millones de euros en acciones de lobby. Entre sus clientes figuran Google, Facebook o Cuadrilla, una empresa que utiliza la técnica de extracción conocida como fracking -altamente contaminante-, pero las únicas restricciones planteadas por la Comisión para desarrollar su trabajo se acotan en un periodo de apenas doce meses, un plazo totalmente “inapropiado” en opinión del CEO.
En la lista también aparece la española María Trallero, en nómina de la Dirección General de Comercio entre 2005 y 2012, y hoy Directora de Política Comercial en la Federación Europea de Asociaciones e Industrias Farmacéuticas (EFPIA), uno de los mayores lobbies de un sector que entre 2013 y 2014 multiplicó por siete sus reuniones sobre el TTIP con la Comisión. De hecho, y según el registro LobbyFacts EFPIA pasó de invertir 551.000 euros en acciones de lobby por el TTIP en 2013 a gastar más de 5.070.000 euros al año siguiente.
 
La puerta gira 360 grados
 
Otro de los casos más interesantes es el de Jan Eric Frydman, hoy a sueldo de la firma sueca Ekenberg&Andersson, donde está a cargo del área de Prácticas Transatlánticas. Antes fue asesor especial de Política Comercial y Asuntos Transatlánticos ni más ni menos que para la comisaria Cecilia Malmström, lo que en palabras del CEO le granjeó un “acceso extraordinario a las negociaciones sobre el TTIP”, en las que ha jugado su rol en materia de Cooperación Reguladora, uno de los apartados más espinosos del acuerdo.

Y la puerta sigue girando con Eoin O’Malley, que pasó de la poderosa patronal europea Business Europe —ostenta 23 pases permanentes en el Europarlamento— afrontó una gasto en acciones de lobby de más de cuatro millones de euros sólo en 2014, según el registro de transparencia de la UE. La patronal lleva desde el arranque de las negociaciones a la cabeza de los grupos de presión, y persigue aumentar el poder de las empresas a la hora de inmiscuirse en las regulaciones, algo que preocupa a distintos partidos políticos y movimientos y pataformas sociales.
 
Y así, el informe que rubrica la investigadora Vicky Cann para el CEO recoge también otra decena de casos de utilización de puertas giratorias que afectan a distintos trabajadores y cargos de la Comisión, parlamentarios o incluso figuras vinculadas a gobiernos como el de Reino Unido. El problema es que en muchas ocasiones estos hechos pasan desapercibidos para la opinión pública, y organismos como la Comisión actúan de forma opaca “escudándose en argumentos relacionados con la privacidad”, según el CEO. “A veces el conflicto de intereses está claro, otras resulta difícil de probar”, señala el informe.
 
La Comisión sí acota parcialmente las funciones que pueden cumplir sus asalariados cuando cruzan la puerta giratoria, al menos de forma temporal, pero el Parlamento Europeo es más laxo en sus restricciones. Y eso, por no hablar de la ausencia de obligaciones de rendición de cuentas a los lobbies que fichan a políticos para aprovecharse de sus contactos e influencias: el registro de la UE es voluntario, y las empresas ni siquiera deben declarar qué cantidad invierten en estas acciones de presión.

Este mismo martes este diario ofrecía en primicia las infografías y los últimos datos recopilados por el CEO sobre los sectores que ejercen una labor de lobby más decidida en lo que respecta al TTIP, y el documento lanzado este miércoles incide sobre estas acciones de presión: “Las mayores multinacionales europeas se han unido para dar un fuerte respaldo al TTIP”, advierte el CEO. “Hay una dura batalla de lobbies en Bruselas y Washington sobre lo que debería y no debería incluir el TTIP”, apunta el organismo en su último estudio, que a lo largo de 40 páginas profundiza en los usos de puertas giratorias mencionados y arroja una conclusión preocupante: es probable que los casos detectados sean apenas una muestra, “la punta del iceberg” de la actividad lobbista en el TTIP.

Prevenir conflictos de intereses

El CEO cierra el informe pidiendo a la UE que mejore sus normativas en cuestión de puertas giratorias, que garantice su cumplimiento y que no permita a quienes trabajen para la Comisión que desarrollen tareas relacionadas con este área en el sector privado en un plazo mínimo de tres años. A juicio de este organismo las autoridades deberán aportar “garantías más sólidas para prevenir posibles conflictos de intereses” y llevar a cabo un registro obligatorio de los lobbies, especificando también qué grupos de presión centran su actividad en el TTIP.
 
De hecho, en lo que respecta a este acuerdo secreto el CEO va un paso más allá y hace suyas las peticiones de cientos de organizaciones civiles europeas: que la Comisión publique los textos de posición de cara a las negociaciones, todas las peticiones y ofertas, además de los borradores de los documentos consolidados antes de cada ronda negociadora, y las agendas de las negociaciones. A juzgar por la línea seguida por Malsmtröm y la Dirección General de Comercio, y a pesar de que la comisaria prometió traer más transparencia al llegar a su cargo, la Comisión Juncker está a años luz de tener en cuenta estas peticiones, de abrir puertas y ventanas para que los parlamentarios y los ciudadanos conozcan hasta el último y más oscuro rincón del TTIP.
 
 

Pablo Casado y su ola inusitada de mentiras

Articulo de Opinión del Blog Posos de Anarquía

9/7/15. En esta reflexión, el autor analiza las exageradas” opiniones vertidas por el reciente portavoz del PP sobre la situación griega.”

Pablo Casado miente. Y quien miente, efectivamente, es un mentiroso, algo éticamente reprobable siempre pero cuando, además, ostentas un cargo como el de vicesecretario de Comunicación del partido político del Gobierno es extremadamente grave, aunque en el PP nos tengan más que acostumbrados. A veces, incluso, parece que en Génova la mentira cotiza al alza, que cuantas más tengas en tu currículum llegarás más lejos. Gente como Aznar marcó ya el camino, poniendo el listón muy alto con la guerra de Irak, y el propio Rajoy es un digno sucesor de la mentira habiendo conseguido llegar al poder con un programa oculto.

Por este motivo, en el PP quizás no ha sorprendido a nadie que Casado afirme sin que le tiemble la voz que en Grecia se “se ha desatado una ola de atracos y violencia inusitada”. Resulta curioso que la imagen que han trasladado, incluso los corresponsales y enviados especiales de los medios más ligados al régimen que sufrimos en España, jamás hayan hablado en esos términos para describir la situación griega. Han podido hablar de desesperación en algunos barrios, de largas colas en los cajeros, de miedo por los ahorros… pero ninguno describió una situación de atracos y violencia. Ni siquiera la lamentable enviada especial de la televisión gubernamental (TVE), Susana Burgos, cuya objetividad informando sólo es comparable a las posibilidades de Bin Laden para el Nobel de la Paz.

Pablo Casado miente porque tiene fe. ¿En qué? Pues en la mentira, en cómo manipular la realidad de manera torticera puede proporcionarl rédito político. En el fondo, es lo que él siempre ha mamado en su partido y, en cierto modo, no se le puede reprochar que confunda ámbitos. Su razonamiento interno le ha llevado a pensar que si la mentira le ha ayudado a prosperar en el PP, sucederá lo mismo en la política nacional. Pobre, qué equivocado está.

Esa fe ciega en la mentira que se gasta Casado es a prueba de realidad. De otro modo, no se entiende que el popular continúe haciendo ostentanción de la misma después de ver cómo en las elecciones municipales y autonómicas ha fracasado estripitosamente esa política de intimidación, cómo las mentiras vertidas por Aznar, Rajoy y el resto de la cohorte de Génova, al dictado neoliberal de los mandamases europeos, se han estrellado estrepitosamente en el referéndum griego con más de 20 puntos de diferencia a favor del NO.

De cara a las próximas elecciones generales en España, el PP está muerto de miedo por el ascenso de nuevas fuerzas políticas y, en lugar de asumir la realidad y practicar políticas de justicia social, lo único que se le ocurre es tratar de proyectar ese miedo a la sociedad mintiendo con la misma credibilidad que un niño que asegura que su perro se comió los deberes. El problema es que Grecia no es Venezuela. Grecia está mucho más cerca de Venezuela y somos muchos los españoles que lo conocemos bien o que tenemos gente viviendo allí. Describir las calles de Grecia como describen las de Venezuela -país sobre el que también vierten muchas mentiras- le pasará factura al PP. Sencillamente, quedará en evidencia.

Si algo han demostrado pueblos como el español o el griego es que no son violentos, aun cuando tienen motivos sobrados para serlo. Si algo han demostrado ambos pueblos que es que ni los españoles contra el austericido ejecutado por Rajoy ni los griegos contra políticos como Papandréu o Samarás que han esquilmo el país han respondido de manera agresiva. Ni lo han hecho antes ni lo harán ahora, aunque declaraciones como las de Casado sean un gotita más que contribuye a colmar el vaso. Que no olvide que si el agua se derrama, habrá sido gente como él quien lo ha precipitado.

Gaza un año después de la guerra: en ruinas y sin esperanza

Noticia de publico.es"."

9/7/15. Un año después del inicio de la última invasión israelí de Gaza, la situación en la Franja ha empeorado significativamente debido al bloqueo impuesto por Israel. La reconstrucción prácticamente no ha comenzado y 1,8 millones de civiles pagan las consecuencias a diario.

La situación de la Franja de Gaza siempre es susceptible de empeorar. Es el camino que emprendió tras la guerra de 1948 y el que ha seguido desde entonces, especialmente tras las tres guerras de la última década, que han hecho del sufrimiento de la población civil palestina moneda corriente ante la pasividad de la comunidad internacional.

En la noche del 7 al 8 de julio de hace un año Israel desencadenó la Operación Margen Protector, que se prolongó durante 50 días y dejó más de 2.200 palestinos muertos, el 70 por ciento civiles, incluidos 551 niños, según las Naciones Unidas, mientras que en el lado israelí murieron 67 soldados y seis civiles.

 
La invasión causó además una destrucción descomunal, sin precedentes en la historia de la Franja. Se contabilizó la destrucción completa o severa de 18.000 viviendas, así como la destrucción parcial de otras 138.000 viviendas. Algunos escombros se han retirado de las zonas más castigadas por los bombardeos, pero la mayoría siguen donde estaban.

Puede decirse con propiedad que la reconstrucción no ha comenzado. A Gaza tan solo ha llegado un 1 por ciento de los materiales que se necesitan para devolver las zonas castigadas a la situación en que estaban en junio de 2014, según ha señalado la UNRWA, que es la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados.

Esto se debe al bloqueo que Israel ha declarado sobre Gaza, un bloqueo que ya dura más de siete años y que ha atravesado por momentos de una agresividad extraordinaria que incluso ha afectado a alimentos y medicinas, y que en las circunstancias actuales se centra sobre todo en los materiales de construcción.

“Si no se abordan el bloqueo y la ocupación de Palestina, asistiremos de nuevo a este ciclo absurdo de destrucción y reconstrucción, como lo hemos visto en los últimos siete años, con consecuencias catastróficas para palestinos e israelíes”, ha dicho Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para el Refugiado.

El bloqueo vulnera el derecho humanitario internacional y afecta a 1,8 millones de civiles que residen en la Franja. Esta situación se ha agravado desde el golpe de Estado de hace dos años en Egipto, puesto que la primera decisión de los golpistas fue destruir cientos de túneles que comunicaban la Franja con Egipto y por donde entraban todo tipo de bienes y alimentos.

En consecuencia, el precio de algunos productos básicos se ha disparado. Israel permite la entrada de productos desde Israel pero no de todos los productos que precisan los gazatíes. El gobierno hebreo sostiene que algunos productos son de doble uso, de ahí que no haya autorizado la entrada de materiales de construcción.

En las circunstancias actuales, el 80 por ciento de la población de Gaza depende de la ayuda internacional que en su mayor parte se gestiona a través de la UNRWA. La ayuda que se prometió después de la guerra del año pasado no siempre se ha materializado, de manera que la agencia de las Naciones Unidas no puede asistir a todas las personas necesitadas.

Las dos terceras partes de la población son refugiados o descendientes de los refugiados de la guerra de 1948, a quienes no se les permite salir de la Franja salvo en contadas ocasiones. Esto se debe tanto al cierre de la Franja por parte de Israel como al cierre por parte de Egipto, que únicamente abre el paso de Rafah en contadas ocasiones.

Como consecuencia de la destrucción de la guerra de 2014 hubo casi medio millón de desplazados, es decir casi la tercera parte de la población. Todavía hoy hay alrededor de 100.000 personas que carecen de techo puesto que sus casas no se han podido reconstruir debido a la persistencia del bloqueo. Otros damnificados están viviendo en casas ajenas, bien de familiares bien de personas de buena voluntad.

La economía se basaba en el comercio, pero a causa del bloqueo han desaparecido los medios de subsistencia de buena parte de la población. Por todas partes se ven negocios cerrados y la tasa de desocupación supera holgadamente el 50 por ciento, mientras que muchas de las personas ocupadas trabajan a cambio de salarios simbólicos. Según Robert Turner, director de operaciones de la UNRWA, el bloqueo “ha destruido” la precaria economía local.

La UNRWA estima que al nivel al que actualmente están entrando materiales de construcción se tardará más de medio siglo reconstruir las viviendas destruidas durante la operación Margen Protector. Sin embargo, la comunidad internacional asiste pasiva a la tragedia de los palestinos de la Franja.

Una de las consecuencias de la guerra de 2014 ha sido la decisión de Palestina dedenunciar a Israel ante la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. El proceso judicial ha comenzado pero puede durar años. De momento la fiscalía de La Haya está estudiando los informes presentados por los palestinos y todavía no ha tomado una decisión al respecto.

Naturalmente, que la CPI adopte una decisión favorable a los palestinos no significa que se vaya a acabar con el conflicto puesto que existen un montón de resoluciones vinculantes del Consejo de Seguridad de la ONU que Israel nunca ha cumplido. Los israelíes cuentan con el apoyo incondicional de Estados Unidos mientras que los países europeos han optado por permanecer con los brazos cruzados.

Aplastar a Grecia para acabar con toda disidencia

Articulo de Opinión del Blog La Tramoya"."

27/6/15. El autor de este articulo es Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla. Autor de numerosos libros y trabajos científicos entre los que destacan últimamente Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero y Lo que debes saber para que no te roben la pensión, escrito junto a Vicenç Navarro, y la última edición de Economía Política, un conocido manual de introducción a la economía.

Después de contemplar lo que viene ocurriendo entre Grecia y la Troika en los últimos años, y especialmente desde que gobierna Syriza, hay que ser muy ingenuo para pensar que el desacuerdo actual es una fase de un debate económico honesto, es decir, de una negociación sobre la conveniencia de tomar unas medidas u otras para mejorar la situación de la economía griega y de la europea en general. Y, por supuesto, para creer, como nos dicen, que lo que se plantea es que un país, en este caso Grecia, haga efectivos sus compromisos y pague sus deudas. Si esa fuese la cuestión, Alemania (que es la potencia europea que más deudas ha dejado de pagar en el último siglo y a quien más se le han perdonado) comenzaría a saldar las muy cuantiosas que tiene con Grecia desde la última guerra mundial, por ejemplo.

Los hechos son elocuentes:

– La quiebra de Grecia vino producida por la aplicación de políticas neoliberales en los últimos decenios y por la complicidad de las autoridades europeas y de los grandes bancos internacionales con sus gobiernos corruptos y con las élites que se beneficiaron del expolio de lo público y de una fiscalidad poco progresiva. Sin embargo, estas mismas autoridades y estos bancos se empeñan en resolver el daño de esas políticas reforzando su aplicación. Un contrasentido que solo puede tener los efectos desastrosos que ha tenido hasta que llegó al gobierno Syriza y que son bien conocidos.

– Es una barbaridad que se preste dinero a alguien que está quebrado. Sin embargo, cuando Grecia estaba quebrada como consecuencia de lo que acabo de señalar, la Troika le obligó a solicitar préstamos que se sabía que, lógicamente, no iba a poder pagar. Otro contrasentido que solo puede explicarse porque dar crédito es el negocio de la banca internacional y porque esa era la manera de salvar a los bancos europeos que irresponsablemente habían financiado las políticas corruptas de los anteriores gobiernos griegos en connivencia con la banca internacional que auditaba y respaldaba el engaño.

– Cuando se reconoció la quiebra de Grecia el problema podría haber tenido una solución relativamente poco costosa y apenas incruenta socialmente. Su deuda era, por ejemplo, unas tres veces menor al dinero que los gobiernos francés y alemán dieron generosamente para salvar a sus bancos. Sin embargo, como he dicho, se aprovechó la situación para obligarla a suscribir nuevos préstamos con tipos de interés cada vez más altos gracias a la manipulación de los mercados por los propios prestamistas.

– Las políticas de austeridad (de falsa austeridad, como señalaré enseguida) han fracasado completamente. No han permitido alcanzar ni uno solo de los objetivos que la Troika decía que iban a cumplir. Han provocado una caída de casi el 30% en la actividad económica y en los ingresos, y la deuda (que se supone que era lo que iban a resolver) ha aumentado considerablemente. Ninguna, exactamente ninguna de las previsiones de la Troika al imponer estas políticas se ha cumplido.

– También son evidentes las pruebas de que esas políticas no han buscado la austeridad y soportar menos gastos sustanciales, como decían:

Se podría haber financiado a Grecia sin intereses (o con intereses irrelevantes), tal y como se viene haciendo con la banca privada para salvarla de su irresponsabilidad. Actualmente, Grecia paga alrededor del 12% de su deuda pública en intereses frente al 0,56% de Alemania y eso no se debe, como también se quiere hacer creer, a la mala situación económica griega, sino a que se renunció a que el banco central financie a los gobiernos para que hagan negocio con ello los bancos comerciales creando dinero de la nada (han llegado a cobrar a Grecia un 35% de interés por un dinero que obtenían prácticamente sin coste alguno).

Se podrían haber paralizado los gastos militares griegos pero no se ha hecho porque son una fuente de ingresos para Alemania y Francia.

Ningún acreedor en su sano juicio impone a su deudor una estrategia que le impida generar más ingresos sino que procura que los genere en la mayor cuantía posible para que así pueda ir pagándole la deuda. La Troika, sin embargo, se empeña día tras día en imponer políticas que destruyen la capacidad de crear ingresos en la economía griega (las medidas recesivas que ha vuelto a imponer para llegar a acuerdos y que el gobierno griego ha rechazado con toda razón y sensatez). Como diré enseguida, no se busca en realidad que Grecia genere ingresos y pague (como quiere el gobierno de Syriza), sino que se someta y que se traspasen cada vez más recursos y poder al sector privado ya de por sí más poderoso, lo que en lugar de salvar a la economía griega la empeorará aún más, como antaño cuando se hizo exactamente eso.

– No se puede aportar evidencia empírica y científica alguna para probar que las políticas de privatizaciones, de recortes y de destrucción de instituciones que impone la Troika sean eficaces para generar eficiencia, más ingresos y mejor condición económica. En ningún país en donde se han aplicado las medidas de austeridad que propone la Troika se han conseguido los efectos que dicen que van a conseguir para tratar de convencer a la población. Así lo demuestra claramente el libro de Mark Blyth Austeridad. Historia de una idea peligrosa.

– Las políticas impuestas por la Troika solo se han dirigido a facilitar que los grupos económicos y la población de mayor renta se apropien de cada vez más ingreso y patrimonio. Un reciente informe (Greece: solidarity and adjustment in times of crisis) lo deja bien claro: los ingresos salariales han caído un 27% entre 2009 y 2014, los impuestos han subido en un 337% para los grupos de menor ingreso y menos del 10% para los más elevados, y el 10% de la población más pobre ha perdido el 82% de sus ingreso desde 2008. Otros muchos estudios han mostrado que las políticas de la Troika han hecho que Grecia sea el país europeo en donde más han aumentado el riesgo de pobreza y la exclusión social y que el traspaso patrimonial desde los más pobres y desde el Estado a los más ricos ha sido ingente.

– Como han dicho reiteradamente, las autoridades griegas no se oponen a pagar las deudas sino a que se cierren las fuentes de ingresos que permiten pagarlas y mantener condiciones de vida digna de su población. Y tampoco se han negado, ni siquiera, a realizar reformas en la línea impuesta por sus acreedores, a pesar de estar en contra de sus deseos y compromisos electorales.

– La única mejora que se ha producido en la economía griega fue tras la reestructuración de la deuda, que es lo que principalmente reclama el gobierno griego. Y diversos informes han mostrado que hay otras vías distintas para generar ingresos que permitan que Grecia salga adelante, a diferencia de lo que viene ocurriendo con las que ha impuesto hasta ahora la Troika (ver mi artículo Grecia y Syriza frente a una Europa en evidencia).

Es indiscutible que la Troika no ha logrado mejorar la economía griega con sus medidas y ni siquiera que los acreedores tengan más oportunidades de cobrar (en realidad, éstos han prestado con tantos intereses que tienen casi seguridad total de cobrar el principal por muy mal que se pongan las cosas).

¿Por qué, entonces, las autoridades europeas se empeñan en cerrar cualquier salida al gobierno griego?

La razón es sencilla: no se trata de huevo sino del fuero. Es decir, lo que persigue la Troika, con la señora Merkel a la cabeza rememorando lo que los aliados hicieron en el siglo pasado a su país, es mantener la primacía de sus políticas y de los intereses que defienden. Lo que buscan es evitar cualquier disidencia porque no pueden permitir que se manifieste ningún tipo de hendidura, por pequeña que sea, por donde entre una nueva manera de poner en marcha el proyecto europeo o de salvar a los pueblos.

Por eso, la única manera de luchar contra la dictadura de la Troika y de las autoridades europeas es con democracia (a la que temen como al diablo) y poner en frente de sus designios la voz nítida e indiscutible de los pueblos. El gobierno griego ha hecho bien convocando el referendum. Ahora, las autoridades europeas deben retratarse: o están con los pueblos o contra ellos.

El día del medio ambiente, ¿poco que celebrar?

Articulo de Opinión del Blog Otras Miradas"."

6/6/15. Ayer fue el Día Mundial del Medio Ambiente, pero parece que sigue siendo una asignatura pendiente” para este planeta, para este país, para esta región y para nuestro Sanse.”

En un país en ebullición por el cambio político que está llegando, parece que no hubiera hoy sitio para otros debates. Pero hay asignaturas pendientes que no pueden seguir esperando ni un día más, y la de la crisis ecológica que nos machaca es sin duda una de ellas. En la antesala de la Cumbre de Paris contra el Cambio Climático, hoy se celebra en todo el mundo el Día Mundial del Medio Ambiente, el momento para elevar el tono de la denuncia ecologista, en unos días en los que nos jugamos mucho con la discusión en parte del Parlamento Europeo del tratado de libre comercio entre Estados Unidos y la UE (TTIP).

La buena noticia es que por fin ha entrado el ecologismo político en las en las entidades locales gracias a la presencia de EQUO en muchas candidaturas de confluencia. En los ayuntamientos de 14 capitales de provincia y en tresParlamentos autonómicos, además de un centenar de pueblos y ciudades, se escuchará por fin la voz verde.

Coincide además esta noticia con nuestro cuarto aniversario. Cuatro años innovando en muchas cuestiones políticas; la primera por cierto, la confluencia que pusimos en marcha de más de 30 organizaciones verdes y progresistas, tratando de llevar el ecologismo político al debate en nuestro país. Debe ser motivo de satisfacción para todos los que hemos apostado por la confluencia de fuerzas políticas y sociales progresistas, el hecho de que las propuestas ecologistas impregnen programas y propuestas. Gracias a ello, estoy seguro de que vamos a ver grandes cambios en nuestras ciudades y pueblos en los próximos años.

Sin embargo este 5 de junio hay también muchos motivos de preocupación. El cambio climático continúa agravándose ante la pasividad de una clase política incapaz de someter a la todopoderosa industria energética; la destrucción de la biodiversidad llega de la mano de la expansión de la industria extractiva en grandes áreas de selva; miles de personas fallecen cada año como consecuencia de la contaminación urbana, y el acceso universal al agua continúa siendo una asignatura pendiente.

En estos momentos se está materializando una nueva amenaza: el TTIP.  En medio de unas negociaciones secretas, la Comisión Europea y los Estados Unidos avanzan en la imposición de un tratado de libre comercio que, de aprobarse, acabaría con los derechos sociales, ambientales y laborales conquistados en muchos años de luchas.

El TTIP es la peor noticia para el medio ambiente en este 5 de junio. Recordemos que su avance en el Parlamento Europeo está contando con los votos de Populares, Socialistas y Liberales. La semana que viene habrá una nueva votación, pero hoy los socios españoles de estos partidos (PP, PSOE, Ciudadanos, UPyD) tratarán de vendernos sus mensajes “verdes”, para pasado mañana guardarlos en un cajón hasta el próximo año. Ojo con ello: defender el TTIP es promover que de un plumazo se eliminen las leyes ambientales que hoy en día protegen a Europa.

Celebremos hoy la riqueza de nuestro medio ambiente, pero denunciando las constantes agresiones, en primer lugar el TTIP.

Los municipios europeos contra el TTIP

Articulo de Opinión del Blog EconoNuestra"."

El futuro Tratado de Libre Comercio de Europa con Estados Unidos puesto al descubierto.

La Comisión Europea está negociando con EEUU un Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión (ATCI), más conocido por sus siglas en inglés como TTIP. Se trata de un amplio acuerdo de liberación del comercio y las inversiones, que impulsado por los lobbies transnacionales, maniobra a espaldas de los ciudadanos y de sus representantes. Con el propósito de reducir las barreras no arancelarias, el acuerdo pretende eliminar cualquier tipo de “barreras reguladoras” que limiten o se opongan al actual modelo depredador de las grandes corporaciones, que pone por encima de las personas y del medioambiente los intereses del capital.

Esta mayor liberalización de los intercambios económicos y comerciales entre los dos mayores bloques económicos mundiales, exige la rebaja de los actuales estándares europeos, anulando con ello las regulaciones que protegen al consumidor, a los trabajadores y al medioambiente. De esta manera las leyes del comercio y de los negocios primarían sobre cualquier otra consideración social, relegándose a segundo término las legislaciones nacionales, regionales o locales en vigor.

Tal como van las negociaciones, la lógica impuesta por este tratado llevaría al desmantelamiento de los servicios públicos, así como a la pérdida de libertad de los poderes locales para suministrar los servicios necesarios que permitan satisfacer las necesidades sociales de sus poblaciones y la promoción de políticas de fomento de la actividad económica y del empleo local.

En efecto, uno de los principales objetivos del TTIP es la liberalización total de los servicios públicos y la transferencia de la prestación de los mismos a las empresas transnacionales, así como de las compras y licitaciones de bienes y servicios que gestionan las Administraciones Públicas. Con ello se pondría en peligro el funcionamiento de todos los servicios públicos y de las compras públicas, en todos los niveles, comprometiendo la autonomía local y la facultad otorgada a los representantes elegidos para la administración de las corporaciones locales. La aprobación del TTIP llevaría a la total privatización de servicios de ámbito municipal en áreas tales como la sanidad, la educación, los servicios sociales y culturales, el suministro de agua, las infraestructuras, el transporte público y las comunicaciones, y la gestión de residuos, entre otras.

En definitiva, el Tratado Transatlántico anularía de hecho el papel de las Corporaciones locales y la función social prevista en la Constitución española. En caso de aprobarse, este tratado tendría efectos irreversibles, ya que significaría la mercantilización absoluta de nuestras vidas, el sometimiento total de la soberanía de los estados y de sus instituciones a los intereses de las grandes corporaciones y el fin del maltrecho modelo social europeo.

Efectos negativos del TTIP.

Sobre la agricultura: las negociaciones del tratado están avanzando en la desregulación del uso de pesticidas, en el fortalecimiento de los derechos de propiedad intelectual que benefician a las multinacionales de semillas y químicas y en la extensión del uso de transgénicos. Este proceso va a significar la inundación de productos agrícolas de bajo costo, que destruirán los sectores agrícolas locales, llevando a los agricultores a la bancarrota y acelerando el éxodo rural. Con la conversión de nuestras granjas en fábricas, se instalará aún más la comida basura en el centro de nuestras vidas.

Sobre la salud: a pesar de que los sistemas de salud europeos están sufriendo el recorte de las políticas de austeridad, el TTIP tiene objetivo la entrega a los intereses multinacionales de áreas enteras del régimen de protección social y de nuestros sistemas médicos y hospitalarios, haciendo que los intereses empresariales prevalezcan sobre el interés general. En las mesas de negociaciones se están barajando las propuestas de las transnacionales para atacar la legislación vigente en materia de salud pública y de reducción de las normas sanitarias y fitosanitarias.

Sobre el clima: el contenido del tratado se postula en contra de las políticas de transición energética y medioambientales que necesitamos para evitar el desastre climático. Su aprobación serviría para dar nuevas armas a las empresas petroleras que se oponen al desarrollo de tecnologías de transición, y darían luz verde a métodos de extracción que favorecen el calentamiento global (fracking, arenas bituminosas, etc.).

Sobre el empleo: la eliminación de barreras prevista en el tratado tiene como objetivo final aumentar la competencia salarial entre los trabajadores a ambos lados del Atlántico, facilitando la carrera hacia los salarios bajos, promoviendo el trabajo desregulado y deteriorando las condiciones de trabajo. Pero los efectos de la “competitividad hacia abajo” no se detienen ahí: varios estudios realizados hacen sonar la alarma y predicen la pérdida de 600 000 puestos de trabajo en Europa en la primera década del acuerdo. Lo que nos lleva a la conclusión de que el TTIP es un juego donde sólo ganan los accionistas, mientras los trabajadores son los perdedores seguros.

Sobre las finanzas: también en este terreno el tratado supondría la eliminación de todos los controles financieros, impidiendo a Estados y Gobiernos cualquier tipo de regulación propia.

Para asegurar estos objetivos el TTIP estará dotado de un Consejo de Cooperación Regulatoria y de un Mecanismo de Resolución de Disputas Inversor Estado (ISDS), que incluye cláusulas abusivas sobre la protección de los inversionistas, posibilitando que las transnacionales demanden a los Estados por aquellas leyes que vayan en contra de sus intereses. En este sentido se están creando ya tribunales de arbitraje privados que funcionan al servicios de las multinacionales, con el objeto de eludir la justicia vigente y atacar las leyes que les perjudiquen. Su funcionamiento está permitiendo obtener miles de millones en concepto de indemnizaciones.

El TTIP atenta contra la autonomía de las corporaciones locales y pone en peligro los servicios públicos y el modelo social europeo.

De lo anteriormente expuesto puede concluirse que el TTIP supone un duro golpe contra los valores democráticos vigentes. No solo por su falta de transparencia, sino por la voluntad explícita manifestada por las partes negociadoras (la Comisión Europea y el gobierno de EE.UU.) de conceder a las grandes empresas multinacionales más poder que a los ciudadanos a la hora de establecer leyes esenciales que afectan de forma irreversible al control de los recursos comunes, la producción de bienes y la gestión de todos los sectores de actividad.

Ello está provocando un gran malestar por parte de las Administraciones Locales europeas, creciendo el número de las corporaciones locales, regionales y municipales que ya se han declarado como “corporaciones fuera del TTIP” o que están presionando para que se modifique o no se firme [1] . En efecto las entidades locales son conscientes de que su aprobación tendrá importantes efectos negativos sobre la actividad económica y el empleo local: sobre la reducción de salarios; el aumento de las deslocalizaciones y la eliminación de pequeñas y medianas empresas en todos los sectores. En el plano de los derechos laborales, preocupa el hecho de que el TTIP apoye la eliminación de los derechos de huelga, del derecho de sindicación y el fin de la negociación colectiva.

Son numerosas las redes que están funcionando en Europa con el objeto de agrupar a miles de entidades locales (en Francia, Bélgica, Austria, Alemania o España) que se oponen a la trama que supone el TTIP [2] . Con ello expresan su capacidad de respuesta y defienden las funciones que tienen otorgadas por ley, a nivel nacional o europeo, como principales garantes de la promoción de los servicios públicos, la actividad económica y el empleo local.

Con esta postura las corporaciones locales están asumiendo la responsabilidad de defender derechos sociales inalienables, que no pueden supeditarse a la lógica del mercado y a los intereses privados de unos pocos privilegiados; y con ello, preservar la universalidad de unos servicios públicos socialmente útiles, que permitan asegurar una calidad de vida digna para todos y en todas partes, en estrecho nexo con el ejercicio real de la democracia.

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[1] https://www.collectifstoptafta.org/collectivites/

[2] Hay una campaña europea contra el TTIP que llevan a cabo centenares de organizaciones de la sociedad civil, entidades locales, sindicatos y partidos políticos. Se han recogido hasta la fecha más de un 1.700.000 firmas contra el TTIP. Para más información ver https://stop-ttip.org/?noredirect=en_GB
http://noalttip.blogspot.com.es/

La extraña levedad de la historia

Articulo de Opinión aparecido en ´publico.es´.

29/4/15. Articulo que analiza el papel de Europa sobre los habitantes de otros continentes, a lo largo de la su historia, y en especial en la actualidad. El autor es Boaventura de Sousa Santos, sociólogo. Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra. Sus últimos libros en español: Si Dios fuese un activista de los derechos humanos (Madrid, Trotta 2014) y, de próxima aparición, con Maria Paula Meneses, Epistemologías del Sur (Madrid, Akal).

 

Hay gente demasiado pequeña para ser humana. Tal vez siempre haya sido así, pero desde que la modernidad occidental se expandió por el mundo gracias al colonialismo y al capitalismo la contradicción entre la igual dignidad de todos los seres humanos y el trato inhumano dado a algunos grupos sociales tomó la forma de una fractura abismal. Una fractura por la que corrió mucha sangre y se destiló mucha hipocresía. Las zonas de subhumanidad fueron teniendo varias poblaciones (salvajes, indígenas, mujeres, esclavos, negros) pero nunca fueron clausuradas; por el contrario, se renovaron con nuevas poblaciones que ahora sustituyen a las antiguas. La zona más reciente es la de los inmigrantes indocumentados. Por eso, la sangre derramada en el Mediterráneo viene de muy lejos, tanto en el tiempo como en el espacio. Y no es casualidad que hoy se vierta tanto en el extremo norte como en el extremo sur del mismo continente, en Sudáfrica.

Las zonas de subhumanidad son zonas de no ser, donde quien no es verdaderamente humano no puede reclamar ser tratado como tal, es decir, ser sujeto de derechos humanos. A lo sumo, es objeto de discursos de derechos humanos por parte de los que viven en las zonas de humanidad. A estos no les pasa por la cabeza que las zonas donde viven no serían lo que son si no existiesen las zonas donde los “otros” “subviven” y de las que quieren salir desesperadamente movidos por la escandalosa aspiración a una vida digna. Y no les pasa por la cabeza porque la historia no les pesa; por el contrario, les confirma que sólo los emprendedores victoriosos (individuales y colectivos, pasados y presentes) merecen la humanidad de la que disfrutan. La filantropía les hace bien, pero no tienen deudas que saldar con nadie.

Sólo que no hay historia de vencedores sin historia de vencidos y estos, a menudo, no perdieron por ser humanamente menos dignos, sino sólo por no saber o poder defenderse de las atrocidades y saqueos a que fueron sometidos. En la sangre que corre en los dos extremos de África hay mucha injusticia histórica y muchas historias entrelazadas. El colonialismo europeo no terminó con la independencia de muchos de los países de los que huyen los inmigrantes. Continuó bajo la forma de controles militares y económicos, de fomento de rivalidades entre grupos étnicos para garantizar el acceso a las materias primas o para asegurar posiciones en la Guerra Fría. Muchos de los Estados fallidos fueron activamente producidos como fallidos por los poderes occidentales. El caso más reciente y trágico es Libia. ¿No era Libia una de las fronteras más seguras al sur de la Unión Europea? ¿Mereció la pena destruir un país para garantizar más fácil acceso al petróleo y servir a los intereses geoestratégicos de Israel y Estados Unidos?

Pero la historia del colonialismo europeo es mucho más compleja de lo que se puede imaginar y sólo esta complejidad puede ayudar a explicar lo que está sucediendo en Sudáfrica. ¿En qué medida los colonizados aprendieron con los colonizadores la arrogancia de racismo? Formalmente un país independiente, Sudáfrica fue, desde el inicio del siglo XX y hasta 1994, gobernado por una de las formas más crueles de colonialismo interno, el régimen del apartheid. El racismo institucionalizado, mucho más allá de una relación de poder basada en la inferioridad inherente de los negros, se convirtió en una forma general de ser y saber (racismo cognitivo) que insidiosamente se fue liberando de las grandes diferencias del color de la piel para ejercerse. ¿Es por eso que los negros sudafricanos son considerados el pueblo más intolerante de África hacia los extranjeros pobres y negros? ¿Acaso ellos, que se liberaron del apartheid, no se liberaron totalmente del régimen de ser y saber en el que se basaba? ¿Será que, como es propio de la ideología racista, un tono más oscuro de piel corresponde a un grado más bajo de humanidad? ¿Es que la solidaridad de mozambiqueños y zimbabuenses en la lucha contra el apartheid es una parte de la historia que los sudafricanos no quieren recordar para no tener que pagar deudas? ¿O acaso los sudafricanos corren el riesgo de ser europeos fuera de lugar?