Más quejas vecinales sobre obras y urbanismo en Sanse

Siguen sin enderezar el urbanismo

Los vecinos de la zona de “La Hoya” de San Sebastián de los Reyes, ya no pueden más. La zona de Sanse conocida como “Polígono de la Hoya”, situada al otro lado de la Avenida de Europa y en donde el año pasado fueron entregadas viviendas públicas en régimen de alquiler, recupera las connotaciones peyorativas del término “arrabal”.

Si hay ánimo de grabar un corto o película en la que incluya peleas entre bandas al anochecer, o los resultados tras un ataque químico, en el “Polígono deLa Hoya” encontrarán lo que buscan. Coches abandonados desde hace meses –y sin aparente iniciativa por parte de las autoridades de recogerlos–, bancos arrancados y desperfectos en el mobiliario. Escombros, restos de basura, señalizaciones derribadas, cristales en el suelo de los parques, bolsas de recogida de excrementos caninos nunca repuestas… son los elementos a los que se han tenido que acostumbrar los vecinos y vecinas de esta zona. Si a esto le sumamos una calle que está sin asfaltar –Camino Caño Gordo, convertida en un barrizal los días de lluvia– desde hace casi un año, el barrio torna sombrío.  Los vecinos, en su mayoría matrimonios jóvenes, beneficiarios de pisos de alquiler municipal son los que a diario tienen que bregar con este escenario.

 

La razón de este desamparo general parece ser doble: la falta de preocupación por parte del Ayuntamiento en lo tocante a mantenimiento y limpieza de la zona, sumado al parón que el sector de la construcción está experimentando. Este segundo punto afecta a “La Hoya” en la medida en que el desarrollo de una zona colindante conocida como “Pilarde Abajo” –pegada aLa Hoyay dentro del desarrollo de la cual entraría el asfaltado del Camino Caño Gordo– corresponde a la empresa Nozar, firma que parece haber echado el freno a algunos de sus proyectos, una vez llegado el problema del crédito para las empresas inmobiliarias.

 

Pero no creemos que el objetivo del gobierno de San Sebastián de los Reyes sea que esa zona de viviendas sirva de exteriores de ninguna película, ni que los avatares de la construcción creen tantas molestias a los vecinos. Estos se han acercado al Ayuntamiento para entregar fotografías que puedan servir de pasaporte a una solución. “Es una vergüenza para un municipio que aspira a convertirse en ciudad. Paseamos con nuestros hijos por el barrio y hay que ir con mil ojos para que no les pase nada: un corte, un tropiezo o una caída en zona sucia. A la vez que es emocionalmente desolador. Parece que quieren que pensemos que somos ciudadanos “de otra clase” que debemos vivir en una zona abandonada”, comentan.

 

Para Rubén Holguera, Portavoz de Izquierda Independiente, esta situación tiene que poder ser rápidamente resulta. Para Holguera “sería una falta de responsabilidad e iniciativa por parte del Ayuntamiento mirar para otro lado en lo tocante al mantenimiento de esta zona y a la vez dejar que los miedos en el sector de la construcción tengan que suponer tantas molestias a todos estos vecinos”. “El Ayuntamiento debería tener planes de emergencia y alternativas para cuando se dan este tipo de situaciones”, añadió, “a la vez que por cercanía, atender al mantenimiento de este nuevo barrio”.

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